Las principales causas de la contaminación acústica son aquellas relacionadas con las actividades humanas como el transporte, la construcción de edificios y obras públicas, las industrias, entre otras.
Los diferentes países están preocupados por reducir los índices de esta contaminación acústica , los países europeos tienen sanciones efectivas contra quienes inciden en este tipo de contaminación, sin embargo en América latina es mucho lo que aun debemos hacer para contrarresta este mal. A continuación observa el siguiente video , espero que te sirva para tomar conciencia sobre este mal
La contaminación electromagnética, también conocida como electropolución, es la contaminación producida por las radiaciones del espectro magnetico generadas por equipos electrónicos u otros elementos producto de la actividad humana basicamente, muchos afirman que es por el uso de los equipos celulares ,antenas transmisoras,las torres de alta tensión, entre otros, también existe la creencia que debido a esta contaminación muchas personas han contraido cáncer, sin embargo aún esto no ha sido comprobado se han hecho varios estudios sobre el mismo pero feacientemente no se acomprobado nada.
El tema de la contaminación electromagnética continúa siendo objeto de controversia. Los criterios actuales (principalmente el térmico) no serían los más adecuados para evaluar los impactos a largo plazo en los seres vivos. Las diferentes normativas respecto a los rangos de exposición inocuos presentan una diversidad muy grande. Existe un creciente alarma social, debido tanto al crecimiento exponencial de las antenas en algunas poblaciones, como a la falta de una regulación adecuada y/o clara en algunas zonas. Uno de los temas pendientes, tanto científico como político, refiere a cuales son los límites de exposición inofensivos para los seres vivos, y si los límites actuales son o no adecuados, sea como sea, el tiempo y los estudios nos indicaran si hemos sufrido alteraciones en nuetro organismo a cauda de esta contaminación.
También recuerdan que recientemente, mayo 2011, la Organización Mundial de la Salud clasificó los campos electromagnéticos de radiofrecuencia como “posible cancerígeno en humanos“, basándose en un mayor riesgo de glioma -un cáncer del cerebro- asociado con el uso de teléfonos móviles.
El texto reclama que las compañías eléctricas y de telecomunicaciones adopten medidas en el menor plazo de tiempo para evitar daños como retirar las torres de alta tensión o transformadores cerca de las viviendas, alejar las antenas de telefonía del interior de las poblaciones y eliminar los sistemas Wi-Fi de las escuelas, centros comerciales, hoteles, parques y otros lugares de esparcimiento público.
En este tema, y en tantos otros como en alimentación, se da la paradoja e injusticia de que el sistema exije que sean los ciudadanos los que demuestren los efectos nocivos de las tecnologías que les rodean y no que sean los fabricantes los que demuestren su inocuidad.